1 Despejado | 8.6°C | V: Calma km/h | H: 67%

Sequías comparadas: Del Pacífico a la estepa

Escribe Hans Schulz. Señala que a pesar que llegó la lluvia, "de acuerdo a todos los expertos consultados y leídos, en el otoño-invierno 2016 se vivió una anomalía climática que no se ha visto en la región en los últimos cincuenta años". Se refiere a la falta de precipitaciones pluviales y níveas. Realiza un análisis y comparación.

I

Déficit hídrico

 

No soy un especialista en meteorología o temas relacionados al clima. Sin embargo soy consciente de que hoy en día, más que nunca, los cambios climáticos tienen un impacto trascendental sobre las actividades humanas en el planeta sin importar donde vivamos. De allí mi interés en el tema.

A pesar de que hoy está lloviendo, de acuerdo a todos los expertos consultados y leídos, en el otoño-invierno 2016 se vivió una anomalía climática que no se han visto en la región en los últimos cincuenta años. Estoy hablando de la falta de precipitaciones pluviales y níveas que según los patrones estadísticos deberían haber caído en esta época del año en la región patagónica y no han caído.

En realidad, por sus implicancias económicas, lo que ha vinculado las inquietudes patagónicas a lo largo de toda su geografía en los últimos meses fue la falta de nieve. Pero esta inquietud nos llevó a la segunda preocupación: la sequía y un posible escenario estival de peligrosos incendios. 

Y como en las últimas semanas estuvimos escribiendo sobre varios temas que nos tienen a maltraer algunos amigos que viven del otro lado de la Cordillera me enviaron información para ayudarme a completar el complejo rompecabezas climático de la región que me gustaría compartir con los lectores junto a algunas reflexiones sobre el fenómeno de “El Niño-Oscilación del Sur” (ENSO, en inglés),

 

II

Entre el Pacífico y la Cordillera

 

La nieve como destino compartido nos preocupó, porque al día de hoy, en ningún lugar de la Patagonia se puede esquiar. Podemos esperar unas semanas porque en la sabiduría popular la lluvia y la nieve siempre llegan. Pero esta vez  y hasta el momento en que estoy escribiendo esta nota todo fue diferente y la información que proveen los cuadros y diagramas que aportan los meteorólogos como el que muestra Enzo Campetella en su nota: “Bariloche, junio 2016: El más seco de la historia” en el sitio Tiempo Patagónico, es contundente. (1) 

Los dos artículos de prensa de los diarios La Tercera y El Llanquihue que me envió por Facebook desde Puerto Varas, Chile, mi amigo Alex (2/3), sumados a los excelentes cuadros comparativos que aporta el sitio de Meteorología del gobierno chileno, amplían la perspectiva regional. En los cuadros se puede leer con toda claridad que al día de hoy, en toda la región sur de ese país, desde Chillán hasta Punta Arenas,  el déficit hídrico acumulado va desde -67% en Chillán hasta -47% en Punta Arenas. Las mediciones de las localidades más cercanas a nosotros del otro lado de la Cordillera de los Andes, Osorno y Puerto Montt, fluctúan entre -61 y -67 respectivamente. Para citar un guarismo más entendible, del normal anual promedio de 909.1 mm que deberían haber caído en Puerto Montt en el año hasta la fecha (5 de julio), sólo han caído 298 mm. Esto naturalmente puede cambiar en las próximas semanas. (4)  

Al igual que la perdida general de caudal de los ríos y los niveles de los espejos de agua de lagos como el Nahuel Huapi, al este de la Cordillera, el nivel de los lagos Llanquihue y Todos los Santos, al oeste de la Cordillera, ha caído drásticamente. Lo mismo está sucediendo más al sur con el caudal de los ríos Puelo y Futalufú y el nivel del lago Yelcho.      El diario El Llanquihue escribe que para la meteoróloga Claudia Villarroel, de la sección de climatología de la Dirección de Meteorología, no es buena la tendencia para el próximo trimestre en esta zona, porque la lluvia continuará bajo lo normal. “Junio rompió el récord histórico de falta de lluvia y se convirtió en el más seco en las ciudades entre Chillán y Balmaceda desde 1950. No existen precedentes y en todas las principales ciudades existe un récord de baja de precipitaciones en el mes de junio de este año", cita el diario.

Los pobladores con los que habló el diario enfatizan que “hubo años con poca lluvia, pero también otros en que los cielos se "desfondaron"” y que los ciclos muchas veces son cortos.  Algunos pobladores, al referirse a la cantidad de nieve caída de ese lado de la Cordillera, recuerdan el llamado “terremoto blanco” en 1995 y en 2007, contra años con poquísima nieve como 1979, 1985, 1986 ó 2013. Aplicando el sentido común basado en la experiencia uno de ellos afirma que “no sería extraño que en uno o dos años más nos estemos quejando de demasiada lluvia"

II

Clima y sociedad

 

Todos sabemos que ésta anomalía local está sucediendo al finalizar un período de Niño intenso y bajo condiciones generales de calentamiento global. Universidades y centros de investigación coinciden en que este Niño 2015-16 es el más intenso desde aquel que ocurrió en 1997-98 y está ofreciendo a los científicos, a las agencias humanitarias y de desarrollo, a los profesionales de las más diversas disciplinas y a los gobiernos una oportunidad única para compartir perspectivas críticas sobre la interacción entre el calentamiento global y este fenómeno atmosférico recurrente con las realidades socioeconómicas y ecológicas del planeta.  

En una conferencia sobre el Niño 2015 organizada por agencias internacionales de investigación climática (CIESIN) que tuvo lugar en noviembre del último año el investigador Marc Levy destacaba que el fenómeno del Niño, debido a las presiones sociales producto del proceso de  globalización como los cambios demográficos, la urbanización y las transiciones políticas, siempre influye sobre la economía, la sociedad y las estructuras políticas de los países a los cuales afecta.  También sostiene que debido a los cambios ocurridos en el mundo en las últimas décadas, éste tiene menos resiliencia al fenómeno del Niño que el mundo de 1997-98, y que por ello los daños potenciales del fenómeno son mayores que antes. (5) 

La falta de agua y nieve en nuestra región es sólo uno de los tantos ejemplos del impacto económico y social de un fenómeno climático determinado sobre nuestras vidas cotidianas. Sin embargo no deja de ser una buena experiencia para aplicar una de las conclusiones de la conferencia internacional citada: “En el futuro se debe intensificar el trabajo conjunto entre científicos, funcionarios gubernamentales, organizaciones civiles y la ciudadanía para crear mapas de riesgo y activar las prevenciones frente a los impactos futuros de todo tipo que producirán los cambios climáticos que se avecinan”. 

En la región no nos debemos olvidar de los recientes incendios forestales devastadores ocurridos en la zona de Puelo y Cholila y en Bariloche, en particular, de los de inter-fase ocurridos en plena ciudad y sus alrededores.  

III

ENSO y “la adaptación resiliente” 

 

En la conferencia citada, otro investigador, Michael Glantz, detalló los “Niños” más significativos de los últimos 150 años a partir del que ocurrió en los años 1877-78.  A partir de ese evento, en una conferencia en 1891 en Lima, Perú, el fenómeno recibió el nombre de “El Niño”.  

Para el investigador, el Año Geofísico Internacional 1957-58 (AGI – 1957/ 1958), supuso un esfuerzo único por su alcance en la historia de la ciencia y aportó el primer conocimiento científico en profundidad sobre el fenómeno de “El Niño-Oscilación del Sur” (ENSO), especialmente en cuanto a la influencia del mismo en la costa oeste de los EEUU y la costa del Perú.  

Al Niño de 1972-73 lo llama “el Niño de los científicos” ya que el colapso de la pesca oceánica en el Perú y la identificación de las teleconexiones del ENSO (el cambio de patrones estacionales de la temperatura y de la precipitación en muchas  regiones del mundo incluidas zonas distantes del Océano Pacífico ecuatorial)  generaron gran preocupación en los ámbitos de la investigación científica en todo el mundo. 

El Niño de 1982-83, al que el investigador llama “el Niño de los gobiernos”,  fue en realidad denominado “El niño del siglo” y produjo conciencia mundial sobre el fenómeno como amenaza económica a los gobiernos. Esto generó una ola  de financiación para investigar y monitorear el fenómeno. 

Al intenso Niño de 1997-98 el investigador lo llama “El Niño de la gente” ya que una gran parte de la población mundial percibió su influencia y tomó conciencia de su importancia.

Al actual,  2015-16, lo llama “El Niño de la respuesta y la prevención” ya que según su opinión este Niño en particular produjo un daño a la seriedad de los pronósticos y  aumentó las expectativas de impactos potenciales que quedaron minimizadas frente a la realidad. 

ENSO, según Glantz, puede servir como un vínculo entre el “aquí y el ahora” y la adaptación al cambio climático que es un proceso de largo plazo. 

Por otro lado sostiene que los esfuerzos para luchar contra los desastres están inadecuadamente atados a la preparación porque “no debemos solamente prepararnos para el futuro. Necesitamos una “adaptación resiliente”, una constante y continua adaptación y preparación para los imprevisibles cambios que irán ocurriendo en el futuro.” (6)  

V

Prevenir y planificar

Como siempre es el caso los especialistas del clima son cautos. Nadie se aventura a un pronóstico prolongado y todos argumentan bajo el paraguas científico de la complejidad de las variables. Sin embargo el sitio del Instituto Internacional de Investigación sobre Clima y Sociedad de la Universidad de Columbia (7) aporta una tendencia climática global para los meses que restan del año 2016. Y lo que se puede leer en estos mapas, que adjuntamos a la nota, es que la tendencia seca seguirá por el resto del año, es decir en la primavera austral,  en una gran parte de América del Sur, incluida la Patagonia. 

Si el Instituto está en lo cierto deberemos estar atentos y recordar que clima, naturaleza y sociedad, son en la actualidad partes indivisibles del mismo frágil y delicado ecosistema, más allá de las artificiales fronteras políticas que parecen confinarnos a universos cerrados. 

 

Notas

Adjuntamos una serie de vínculos para que los lectores interesados puedan seguir investigado. 

1. http://www.tiempopatagonico.com/meteoblog/2016/7/5/bariloche-junio-2016-seco-historia-4526.html

2. http://www.latercera.com/noticia/nacional/2016/07/680-687334-9-lago-llanquihue-retrocede-20-metros-por-efecto-del-deficit-hidrico-en-la-x.shtml 

3. http://www.ellanquihue.cl/impresa/2016/07/08/full/cuerpo-principal/2/texto/ 

4. http://www.meteochile.gob.cl/inf_precipitacion.php 

5. http://features.iri.columbia.edu/el-nino-conference-2015-report

6. Michael Glantz, “Corrientes de cambio: El impacto del Niño sobre el clima y la sociedad” (Cambridge: Cambridge University Press, 1996)

7. http://iri.columbia.edu/our-expertise/climate/forecasts/seasonal-climate-forecasts/

 

 

 

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