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Babi Yar, el barranco de la muerte

A fines de septiembre se recuerda la masacre de Babi Yar en Ucrania, ocurrida en el año 1941. Un especial de Hans Schulz para B2000.

Babi Yar
El barranco de la muerte
1941-2016
por Hans Schulz para Crónicas de B2000
 
I

“El 29 de Septiembre de 1941 una extensa columna de personas está en camino hacía el norte desde la ciudad de Kiev. Miles de miembros de la comunidad judía, niños/as, mujeres, hombres, ancianos/as. Caminan hacia la muerte y muchos no lo saben. Tampoco saben adónde los conducen. Es al barranco de Babi Yar, un antiguo valle de un río que lleva al Dniéper. Los ucranianos lo llaman “el cañadón de las ancianas”.  33.771 miembros de la comunidad judía asesinados, informará el cable que enviaran las autoridades alemanas la noche del 30 de septiembre a Berlín, agregando: “La acción se llevó a cabo sin inconvenientes”. Y ahora, 75 años después, un presidente alemán está en Babi Yar. Para la conmemoración se ha levantado un escenario imponente y a ambos costados, sobre dos enormes pantallas, se ve un candelabro de siete brazos: la Menorah.

“Siempre me siento aturdido y lleno de tristeza y luto frente a los monstruosos crímenes de otros alemanes en otro tiempo”, dice Joachim Gauck. “Cuando miramos al interior de la Shoa – el exterminio de los judíos europeos a manos de la Alemania Nazi – estamos perturbados.” En sus cuatro años y medio en el cargo de presidente Gauck ha estado en el Yad Vashem, Centro Mundial de Conmemoración de la Shoá,  en Auschwitz, y también ha inclinado la cabeza en diferentes sitios europeos en los que durante la II Guerra Mundial los alemanes han mostrado una crueldad sin precedentes. Para el presidente que pronto dejará su cargo y cuya biografía será probablemente una de las últimas que llega hasta el régimen Nazi, Babi Yar es algo así como el final de su extenso compromiso con la memoria. Un final aterrador.” 

Así inicia el periodista Florian Gathmann su crónica, publicada hoy en el diario Der Spiegel en Alemania. (1)

II

Es que el barranco de Babi Yar tiene un simbolismo terrible en relación a una dimensión algo olvidada del Holocausto: los asesinatos en masa de población civil de manos de los grupos de ejecución itinerantes de las SS en territorios del Este europeo entre 1940 y 1945. Más de 2.5 millones de integrantes de las comunidades judías europeas fueron ejecutadas por estos comandos operativos en una acción paralela a los asesinatos llevados a cabo en los campos de exterminio. En Babi Yar, a lo largo de 36 horas y con música de opera como fondo, los Nazis ejecutaron con disparos de armas de fuego a más de 33000 seres humanos. El ejército alemán había tomado la capital de Ucrania sólo diez días antes. Luego de la masacre el ejército dinamitó el barranco. Sin embargo los asesinatos siguieron a lo largo de toda la ocupación alemana. En el verano de 1943 y en plena retirada frente al implacable avance del ejército ruso, el ejército alemán y las SS llevaron a cabo la “Operación 105” que pretendía destruir todo vestigio de la masacre desenterrando los cuerpos para incinerarlos. Del día de la masacre no han quedado fotografías. Sin embargo, unos días después, el fotógrafo Johannes Hähle, miembro de un escuadrón de propaganda, registró las actividades de limpieza” a lo largo del barranco, En sus fotografías se ven las vestimentas y diversos objetos de valor y otros elementos de las víctimas.  Una sobreviviente, Dina Pronitschewa, declaró en 1946 ante a un tribunal ruso. Veinte años después viajó a Alemania para atestiguar en otro juicio que finalizó en 1968 con severas condenas a unos pocos perpetradores.

III

En Ucrania las conmemoraciones de este año también tuvieron su costado controversial porque las memorias nacionales se cruzaron con la coyuntura y con una nueva memoria europea que según el presidente alemán debe desafiar verdades que se deben interpretar bajo el prisma de cada nación.  “Debemos asumir nuestra propia historia, nuestra responsabilidad y culpa, y esto es un proceso que debe extenderse generacionalmente. Alemania ha seguido este camino y muchos años después de la guerra este proceso no ha concluido. Si bien algunos responsables de la SS fueron condenados a muerte por los sucesos, el Sexto Ejército alemán bajo el mando de Walter von Reichenau, corresponsable de la masacre, no ha sido tocado. El ejército ha participado de esta masacre, pero se ha tardado demasiado tiempo para reconocer esta responsabilidad que hoy nadie puede negar”.

Es difícil entender la historia sin memoria y hoy, en Babi Yar, Joachim Gauck, representante del Estado perpetrador, volvió al lugar del crimen para advertirnos que nuestra tarea está lejos de haber concluido.

Notas

Las fotos que adjuntamos pertenecen al Instituto de Investigación Social de la Ciudad de Hamburgo, Alemania: Hamburger Institut für Sozialforschung

(1) http://www.spiegel.de/politik/ausland/joachim-gauck-zum-massaker-von-babi-jar-es-schwindelt-uns-a-1114638.html

Galería de fotos

Créditos / Fotografías de: Babi Yar después de la masacre, 1941; Joachim Gauck, 2016

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