La justicia fijó para el 5 de abril el inicio del juicio contra Héctor Bernardo Goye en el que se analizará si es autor penalmente responsable de “estelionato” por venderdos lotes ubicados en el barrio Melipal III. El predio que está ubicado en zona de riesgo geológico tiene una causa paralela que podría terminar "definitivamente" con la posible urbanización del lugar.
La Cámara II en lo Criminal, integrada por los jueces Héctor Leguizamón Pondal, César Eduardo Lanfranchi y Miguel Angel Lara, comenzará a analizar el 5 de abril a las 9 si Héctor Bernardo Goye es autor penalmente responsable de cometer “estelionato” al vender dos lotes ubicados en el barrio Melipal III sin acreditar su propiedad.
La causa se inició en marzo de 2007 en el Juzgado de Instrucción 2 por la denuncia de un comerciante de Buenos Aires, de nombre Hernán Rodríguez, quien compró a Goye los lotes por 15 mil dólares cada uno. El 27 de noviembre de 2008, el juez Martín Lozada dictó el procesamiento de Goye, ocasión en la que dio por “provisoriamente comprobado” que el imputado indujo a engaño a los compradores.
Los lotes que adquirió Rodríguez serían parte de una fracción de alrededor de 185 has. ubicada en la ladera norte del cerro Otto que fueron propiedad de Benito Boock y Robustiana Ferreira de Boock quien fue declarada como única heredera al fallecer su marido. En el año 1948, la viuda habría transferido las tierras a una empresa de nombre Lagos del Sur SRL que se habría disuelto en el año 1973. En el 2000, Héctor Goye habría iniciado la compra de una porción de las tierras a un supuesto heredero de Benito Boock pero nunca se concretó la venta ni obtuvo la titularidad de los lotes. Con esa operación inmobiliaria inconclusa, en 2006 vendió dos lotes a Rodríguez.
Sobre la parcela pesa además una causa paralela promovida inicialmente por el Estado de la provincia de Río Negro en mayo de 2006 contra la Municipalidad de San Carlos de Bariloche y la empresa. La acción solicitada por la Fiscalía de Estado de la provincia busca determinar la existencia legal y reglamentaria del loteo en un predio del que “no puede aún hablarse de subdivisión de la fracción”.
La definición de la Justicia en la causa provincial podría terminar “definitivamente” con la posible comercialización de lotes en un área identificada como de “riesgo geológico” y “fragilidad ambiental”.
En el año 2005, se denunció públicamente la existencia de avisos inmobiliarios que ofrecían lotes en la zona en discusión y generaron alarma en el Concejo Municipal que pidió al Ejecutivo que esclareciera -para los posibles interesados- el riesgo de urbanizar la zona.
En ese momento, se dieron a conocer estudios geológicos realizados por expertos de la Universidad Nacional del Comahue y por el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) que daban cuenta de la fragilidad ambiental de la ladera norte del Otto, donde se extiende el fraccionamiento.
A pesar de los indicios recopilados por la Justicia, desde 2006 al menos siete personas reclamaron participar como “parte interesada” reclamando derechos.
En diciembre de 2009 la Cámara rechazó los pedidos de intervención del propio Héctor Bernardo Goye, por sí y en representación de su esposa Dora Posaz de Goye (quienes afirman que recibieron la cesión de derechos hereditarios de Boock, Luis Oscar Boock, Jorge Angerami y Petronila Contreras), de Hernán Ariel Rodríguez y Adriana Esther García (quienes sostienen haber sido estafados por Goye), de Luis Oscar Raúl Boock y René Ricardo Boock (quienes dicen ser herederos de Lagos del Sur SRL) y de María Mercedes Cisternas (quien afirma que Goye le cedió derechos).
POR NATALIA GILI